Nunca es tarde para leer

El_ojo_bibliotecario

 

 

Mis tardes con Margueritte es una delicia de película.

Cuenta la historia de Germain Chazes y la transformación que se produce en su calidad de vida cuando conoce a Margueritte, una apasionada de la lectura.

Germain es un hombre adulto, con problemas de empleo, estancado en la cotidianidad de su vida repartida entre su madre senil y sus amigos del bar, quienes le recuerdan, con expresión descalificadora, que es un “ganapán”, un hombre tosco y algo bruto. En apariencias, lo que le trae gratificación es el trabajo en la huerta, la compañía de su gato y la relación amorosa que mantiene con una conductora de ómnibus.

Uno de los temas que se aborda en la película es la identificación de Germain como un iletrado. ¿Y a qué se refiere el iletrismo? En palabras de Emilia Ferreiro, famosa especialista en alfabetización:

“¿En qué consiste ese fenómeno que en los años 80 puso en estado de alerta a Francia, a tal punto de movilizar al ejército en la “lucha contra el iletrismo”? El iletrismo es el nuevo nombre de una realidad muy simple: la escolaridad básica universal no asegura la práctica cotidiana de la lectura, ni el gusto por leer, ni mucho menos el placer por la lectura”. (Ferreiro, 2001)

Germain sabe leer y escribir, por lo que podemos decir que está alfabetizado, pero su formación es tan básica que está estancado en los rudimentos y no puede avanzar hacia lecturas más complejas.

El personaje es muy claro cuando habla de la dificultad de la lectura, después de conocer a Margueritte comprende que él puede entender el significado de una o dos palabras, pero cuando están organizadas en una frase se le pierde el sentido. No comprende.

El profesor Jean Hébrard (2006) sostiene: “la comprensión no es un problema de alfabetización, sino un problema de lenguaje, de cultura. Por supuesto, si uno no sabe leer no puede comprender, pero si sabe leer tampoco es del todo seguro que pueda entender. En particular, cuando no se posee la cultura de los libros, es decir de los contenidos o aquello que está en los libros…”

En este punto se observa la triple dificultad a la que se enfrenta Germain: debe aprender a leer libros de novelas. Leer en el sentido más emocional: encontrar el placer de la lectura. Más abordar el objeto libro, y, por último, entender el texto literario.

Una vez superado este triple reto, la lectura se vuelve placer y permite el conocimiento. Germain admira a Margueritte por la cantidad de libros que ha leído y también por la habilidad que tiene para recordar tantas historias y tantas palabras. Margueritte tiene una “biblioteca en su cabeza”.

4Estanterias en la cabeza

De lo que Germain no se da cuenta es que es un excelente lector, en tanto escucha la lectura en voz alta de Margueritte. Aquí aparece otro concepto de lectura: escuchar y recrear mentalmente la imagen oída, es también leer. Es una vuelta a la cultura oral de nuestros ancestros y también es la iniciación a la lectura por excelencia.

Un apartado interesante en la película es la aparición de un diccionario. Margueritte le regala un ejemplar a Germain y le explica que usarlo es un viaje inacabable: “uno viaja de palabra en palabra hasta perderse en un laberinto”. Cuando Germain intenta usarlo, se frustra tanto que se lo devuelve y dice “que no se molesten en talar el Amazonas para hacer diccionarios porque no nos sirven para idiotas como yo”. ¿Por qué fracasó?

Un diccionario es una obra de referencia desde la mirada bibliotecológica, se trata de una fuente secundaria. Está pensada para consultas casuales, nunca para lectura de principio a fin. Consiste en una compilación de palabras con sus correspondientes definiciones. Un diccionario que contenga todas las expresiones usadas en un idioma es utópico, siempre existe una selección de términos. Por lo tanto, hay palabras que quedan afuera. Germain lo explica cuando dice que las palabras que busca no están y que hay muchas que no le sirven. El problema es que busca sin saber muy bien deletrear y se encuentra con definiciones muy científicas. Para tener éxito con un diccionario, se requiere de mucha experiencia acumulada y gran capacidad de asociación.

 

Pero, a pesar de todas las dificultades, Germain se vuelve un lector completo. La historia tiene hacia el final vueltas impensadas que incluyen un cambio de roles, un “secuestro” y un rescate, que significan una nueva vida para Germain y la confirmación de que nunca es tarde para “aprender a leer”.

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Ficha técnica

Mis tardes con Margueritte (2010)
“La tête en friche” (original title)

82 min

Dirección: Jean Becker

Producción: Louis Becker, Gérard Depardieu

Guion: Jean Becker, Jean-Loup Dabadie

Música: Laurent Voulzy

Fotografía: Arthur Cloquet

Montaje: Jacques Witta

Protagonistas: Gérard Depardieu, Gisèle Casadesus, Claire Maurier, Maurane, François-Xavier Demaison

Productora: ICE3, K.J.B. Production, France 3 Cinéma, StudioCanal

Distribución: StudioCanal

 

 

 

Bibliografía

Ferreiro, E. (2001). Leer y escribir en un mundo cambiante. En Pasado y presente de los verbos leer y escribir. Buenos Aires: Fondo de Cultura Económica.

Hébrard, J. (agosto, 2006). La puesta en escena del argumento de la lectura: el papel de la escuela. Conferencia ofrecida en Encuentro con lecturas y experiencias escolares, FLACSO, Buenos Aires. Recuperado de http://blogs.flacso.org.ar/claudiapeirano/files/2009/09/conferencia_hebrard_12082006.pdf

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